Estoy usando KDE Plasma… ¡y es asombroso!

Desde hace unas semanas me ha estado picando el gusanito de probar KDE Plasma en mi laptop. No es que Plasma sea una experiencia nueva para mi, lo he usado infinidad de veces en el pasado aunque sea un par de días, pero siempre lo he abandonado debido a que me creaba extraños problemas, como crasheos constantes de plasmashell o un sistema relativamente lento. Tras ver como Plasma 5.21 era una actualización importante, decidí darle una oportunidad y ahora estoy escribiendo esto desde Plasma 5.22 en Arch Linux.

Al ser yo un usuario de Tiling Window Managers como dwm, i3 o herbstluftwm; usuario de Emacs, y mantener una colección de dotfiles en GitHub, puede resultar extraño que me haya interesado en un Entorno de Escritorio lleno de bloat, que requiere un uso constante del mouse y que lo único minimalista que posee es el fondo de pantalla. En realidad, lo que me motivó a instalarlo fue vanidad: Plasma es bonito con ganas y con sus animaciones es una gozada utilizarlo. Obviamente tengo otras motivaciones, la principal es la automatización de ciertas tareas que en un WM tengo que manejar yo y no siempre funcionan como quisiera. Hablo de la administración de la energia, el uso de múltiples monitores, la configuración del teclado y otras configuraciones, que antes tenía que manejar editando diferentes archivos del sistema y ver si funcionaba, y ahora Plasma se encarga de ello.

Entonces, un buen día y con la mente abierta, me instalé Plasma en mi sistema. Debo comentar que procuré conseguir una instalación lo más minimalista posible, es decir, solo con las aplicaciones de KDE que yo necesito; pero con las funciones necesarias para que el Entorno de Escritorio funcione, pues la instalación más minimalista disponible en Arch Linux no incluye cosas básicas como el control del audio o el demonio para controlar los monitores.

Al final, el comando de instalación se ve algo así.

sudo pacman -S plasma-meta dolphin konsole ark dolphin-plugins kcalc kcolorchooser kio-extras spectacle sddm-kcm

Algunas aplicaciones como ark, kcalc o kcolorchooser no las uso muy seguido, pero viene bien tenerlas. Instalo konsole porque varias aplicaciones de KDE (dolphin por ejemplo) esperan tenerla instalada, pero la terminal que uso es Alacritty.

Plasma Tiling Desktop Environment

Apenas instalar Plasma, es muy conveniente visitar la aplicación de Ajustes y comenzar a personalizar el sistema, pero ¡cuidado! La configuración de Plasma incluye muchísimas opciones en contraste al Entorno del pie, y puede tomarnos muchísimo tiempo revisar todas las opciones que están disponibles ahí.

La principal configuración que busqué al inicio fueron los atajos de teclado. El motivo es que deseaba un entorno que pueda ser manejado principalmente con el teclado… ¿ven para donde voy con esto? Tras configurar accesos directos a algunas aplicaciones (emacs, alacritty), y cambiar algunos atajos que no me gustaban (super+q para cerrar, super+espacio para buscar), decidí instalar el plugin krohnkite, y con él, conseguí lo que buscaba: Plasma Tiling Desktop Environment.

Para quienes no lo conozcan, krohnkite es un plugin para Plasma 5 que permite acomodar automaticamente las ventanas ocupando todo el espacio disponible, actuando como un Tiling Window Manager. Muy al estilo de dwm utiliza por defecto el famoso diseño de master and stack, pero además incluye otros diseños, mi favorito, centered master.

Aunque no tan completo o extensible como un verdadero Tiling Window Manager, krohnkite sí que es una experiencia mucho más placentera a mi gusto. Tras quitar las decoraciones de las ventanas y buscar unos temas que me a mi gusto, terminé con un entorno bastante agradable, sin mucho bloat innecesario, y con efectos muy guapos como ventanas tambaleantes y animaciones muy bonitas que, a decir verdad, si mejoran la calidad de vida.

Lo mejor de Plasma: Krunner

No puedo escribir sobre Plasma sin hablar de krunner. Para aquellos que no lo conozcan, krunner es un programa que se puede invocar con un atajo de teclado y aparece en la parte superior de la pantalla. Desde aquí podemos buscar de lo que sea: archivos, ventanas, aplicaciones, ejecutar comandos, interactuar con plasma, abrir marcadores, buscar en la web, buscar emojis, buscar contraseñas con Pass, definir palabras, hacer cálculos matemáticos, y mucho más. Krunner es solo una forma de acceder a esta búsqueda de KDE, que también se puede utilizar con el menú de aplicaciones. Sin embargo, me gusta más krunner por su aspecto más minimalista y que no abre consigo todo un lanzador de aplicaciones.

Los más minimalistas me argumentarán, "¡hey! todo eso lo puedes conseguir con dmenu y un par de scripts, en menos de 20 líneas de POSIX shellscript", y es verdad. Yo mismo tengo entre mi colección scripts para varias de las funciones que realiza krunner. La gran diferencia radica en que, con krunner, lo tengo todo en un solo atajo de teclado, fusionado e incorporado en un solo menú: super+espacio es todo lo que tengo que presionar y tengo acceso a todas las funciones mencionadas. Con dmenu cada búsqueda debe ser un script separado, que se ejecute con atajo de teclado diferente, esto significa que debo mapear varios atajos de teclado, y siendo honestos, no todos los scripts de dmenu funcionarán de forma tan elegante como krunner lo hace.

No todo es maravillas

¡Plasma es asombroso! Como comenté al inicio, en el pasado experimenté errores extraños como crasheos constantes. Nada de eso me ha pasado en la versión actual, y todo va bastante fluido y rápido. Aún así debo ser honesto y decir que no todo es miel sobre ojuelas y tengo algunas quejas.

Primero, hay un extaño bug donde, a veces, ciertas aplicaciones se abren el monitor incorrecto o algunas aplicaciones pierden el foco cuando hay dos monitores. No es el fin del mundo, pero si resulta extraño, casi molesto, abrir una aplicación y que vaya al monitor equivocado.

Segundo, comenté que Plasma va muy fluido… la mayor parte del tiempo, pero si es cierto que en ocasiones, especialmente cuando se está haciendo un uso intensivo del dispositivo, los menús y elementos del panel como el despeglable del volumen, tardan un tiempo notable en aparecer. Nuevamente, nada del otro mundo, pero no puedo olvidar que sucede.

No creo que sea un memory leak, pero plasmashell tiende a ir subiendo su consumo de RAM progresivamente. Al encender la laptop htop marca un uso de 700 MB aproximadamente. Casi dos horas después y sin ningún otro programa avierto, está consumiendo poco más de 1 GB. Si comienzo a jugar con paneles o hacer cambios en el sistema ese consumo sube más. No he hecho suficientes experimentos para determinar bajo que circunstancias sube el consumo y bajo cuales baja, y no me preocupa mucho pues tengo RAM de sobra y no ha superado los 1.3 GB con ninguna aplicación abierta. No obstante, la espinita de ese consumo cada vez creciente está siempre ahí.

Finalmente, y aunque entiendo porque es así, me gustaría que las búsquedas de krunner, plugins y temas fueran mucho más sencillos de escribir. El plugin más sencillo para krunner requiere conocer de QML y C++ y el applet más sencillo para el panel requiere escribir un par de cientos de líneas de javascript, C++ y QML. Comparado con mis scripts de dmenu o mis conkys, todos usando bash, el mundo de plasma luce muchísimo más complicado. Entiendo que es un proyecto mucho más complejo y que las API que producen son más complejas también, pero me gustaría que se pudiera extender, aunque sea de manera muy sencilla, con lenguajes y métodos más simples.

Para concluir

En verdad encuentro Plasma un entorno muy amigable y muy agradable para trabajar. No solo es bonito, es bastante productivo y he logrado imitar el workflow que buscaba. Es cierto que hay que renunciar a ciertas cosas como la reproducibilidad (suerte llevando tus configuraciones a otro sistema) o el minimalismo excesivo, pero a cambio obtienes un sistema sólido y que se adapata perfectamente a tus necesidades y a lo que quieres.

Pienso seguir en Plasma un tiempo más, hasta que aparezca un error que me haga huir o hasta que el consumo de recursos se vuelva insostenible, cosa que dudo ocurra algún día. Veamos como me va en las próximas semanas y ya que acaben las vacaciones y vuelva al entorno laboral donde las condiciones de uso son diferentes, pero creo que Plasma llegó para quedarse un buen tiempo en mi sistema.